lunes, 23 de agosto de 2010

El camino de la melancolía


La  determinación se disuelve poco a poco y los recuerdos van tomando posiciones de privilegio. Los hombros se caen. Los brazos pesan. Las manos se extienden, vacías. La melancolía pesa una tonelada y me aplasta hacia abajo.
Sigue bajando y bajando, metiéndose por todos los rincones de mi cuerpo. Como queriendo echar raíces. Intuyo que busca mis pies para escapar corriendo.
Sabrán ellos hacia dónde correr?

1 comentario:

  1. Melancolia corre,corre, que no te queremos al lado.
    Los recuerdos mejor y si son bonitos más

    Un abrazo de recuerdos no de melancolia.

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