Aguantar como se puede el día. Sentirse extrañamente dividida.
Deshacer las lágrimas con lazos para dar la bienvenida a las sonrisas.
Desandar el camino del pasado para poner rumbo a otro destino.
Caminar al borde de tu memoria para sentirme parte de tu aliento.
Extender mi mano fría y anhelante. Extenderla ahora. Y no encontrarte.
Consumirme sin remedio en el vértigo profundo del hastío.
Y entonces quedarme así en silencio, con el alma expuesta.
Desdoblarme, desmembrarme, desarmarme.
Regresar una y otra vez al sitio del que no me fui.
Caer, gritar, llorar, volverse nada…
Cuantas veces nos sentimos así,porque la vida a veces es injusta y nos llena de tristeza.
ResponderEliminarEsos sentimientos son como un grito ..es cierto aveces solo quisieramos gritar, buscar esa calma
ResponderEliminarSaludos Eli
La vida siempre es injusta Paki. Tenemos que aprender a vivir plenamente cuando nos deja y aguantar como se pueda cuando no lo hace.
ResponderEliminarUn beso!
Gritar hasta perder la voz
ResponderEliminarGritar hasta sentir el alma
Gritar...
Un beso, Marie