Abrir los ojos y levantarme cada día
inspirar, sentir como se llenan los pulmones
soltar el aire lentamente. Una, dos, tres, quinientas veces.
Salir a la calle con el sol de frente
sentir el calor, las risas, las voces ahogadas
hablar, reir, pensar en nada. Ocupar las horas y llenarlas de nada.
Volver a casa con el cuerpo cansado
la mente completamente llena y el corazón vacío
las manos secas, el latido ausente, la tristeza plena.
Cerrar los ojos y soñar despierta
creer que aún puedo continuar viviendo
aprender que sobrevivo a otro día sola
sabiendo que la vida sin ti es solo otra muerte.
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