lunes, 23 de abril de 2012

Luces y sombras


Amanece el día detrás de mis ventanas. Y sin embargo es tan de noche...

5 comentarios:

  1. Ella tenía la capacidad de mirar los paisajes con los ojos de su alma. Pero su verdadera vocación estaba en iluminarlos con sus letras.
    Y pintar arcoíris en los ojos de Él.

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  2. El tenía la capacidad de transformar la palabra en poesía. Pero su verdadera vocación estaba en escribirla sobre su espalda desnuda. Y crear arte en ella.

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  3. Ella y Él tenían la capacidad de susurrarse cascabeles en los ojos. Pero su verdadera vocación estaba en sembrarse mariposas en el vientre.
    Y zarandearse las raíces.

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  4. Ella y Él tenían la capacidad de crear mundos nuevos con sus manos. Pero su verdadera vocación estaba en pintar cielos eternos con sus besos. Y sentir el fuego del infierno en las caricias.

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  5. En sus caricias hallaron la capacidad de engullirse; en los besos, la vocación de desbocarse. Y ser, por una vez y para siempre, un nosotros insaciable.
    Todo, para que en Ella –pleamar de almíbar, júbilo de aguamiel, mar de palabras- por fin amaneciera.

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