miércoles, 28 de marzo de 2012

Derrumbe total

Todo lo que quedaba en pie ha caído esta tarde. Es curioso el silencio de algunos derrumbes.

martes, 27 de marzo de 2012

Y sin embargo lo hice...

Quiero acercarme a ti muy lentamente, mirando tus ojos,
sintiendo como mi piel se eriza a cada paso que doy
… anticipando el momento de pegarme a ti.
Quiero rozar tus labios con los míos suavemente,
respirando apenas , concentrando fuerzas
… y después morder tu boca como una manzana tierna.
Quiero acariciar tu cara, tu cuello, tus brazos y tus piernas,
tranquila, sin ninguna prisa
…antes de clavar mis uñas en tu espalda fuerte.
Quiero amarte brutal y desesperadamente con mi boca,
con mi sexo, con mi piel entera
…y vaciarte una y otra vez.
Quiero, ansío, ruego, clamo, grito, aspiro
llamo, sufro, busco, espero, deseo
…pero preferiría no hacerlo.

domingo, 25 de marzo de 2012

Recuerdos que no se van

Cuando alguien se va, no se va de golpe, sino a cachitos y son justamente esos cachitos los que te joden la vida. Qué fácil sería todo si un día abrieras la ventana y la noche ya no estuviera ahí. Así, de golpe, en un plis plas. Pero no. Tú abres la ventana y hay un vacío negro que va haciéndose más y más negro con las horas. Algunos días, el negro se oscurece y otros se despinta, como queriendo despistarte de tanta negrura y hacerte creer que no es negro sino gris oscuro. Pero tarde o temprano vuelve el negro que lo cubre todo y que en ocasiones te lleva  a pensar que los colores nunca existieron, que solo fue el fruto de la imaginación de una escritora frustrada que solo escribe poemas cuando se enamora y luego los dedos le lloran los pesares y ya no escribe nada.
Dicen que los recuerdos acaban desvaneciéndose con el tiempo. En realidad, yo creo que es mentira, que los recuerdos que se van es porque los dejas ir, como esos globos que llevan gas y que siempre acaban escapándose en el parque hasta convertirse en un puntito rojo como una peca absurda en el azul del cielo.
Cuando alguien se va, te deja los recuerdos. El recuerdo de su sonrisa, de la forma en que curva el labio inferior antes de cerrar levemente los ojos en un guiño divertido, el recuerdo de la mirada ansiosa cuando estabas triste y de la mirada triste cuando estabas ansiosa, el del sonido de su voz, de los juegos compartidos y de los postres que compartías con la misma cuchara.
Los peores recuerdos son los que te asaltan por la noche, cuando estiras la mano en la cama vacía y acabas atrapando el aire. Entonces te giras, cierras los ojos muy muy fuerte como si eso provocara una especie de combustión mágica que corporizara esos recuerdos que bailan a tu alrededor y que no puedes atrapar por más que lo intentes. Y te aseguro que por intentar, lo he intentado hasta reírme como una loca de mi propia locura.
En fin, que al final de todo, cuando alguien se va te deja un montón de recuerdos para que no te olvides que una vez formó parte de tu vida. Da igual que ya no haya ropa en el armario, ni papeles den el cajón. Ni que hayas metido su taza en lo más alto de la alacena y hayas cambiado el color de las cortinas del salón. Su olor sigue pegado a tu mano y sus sonrisas se presentan como un semáforo en rojo cada vez que pasas por ese hotelito de aquellas primeras vacaciones. Y la mirada…no hay forma en que dejes de recordar sus ojos reflejando tu propia mirada cada vez que lo mirabas…El café sabe a sus besos y el panecillo con cereales huele a sus caricias, la lluvia que golpea la ventana te trae su voz y los carteles de la calle te traen sus palabras y poco a poco, el día entero te llena de recuerdos trayéndote una vez más la presencia incorpórea de aquel que un buen día decidió irse y se fue tan rápido, que se olvidó de llevarse todos sus recuerdos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Una noche diferente

Esa noche decidió jugarse el todo por el todo. 
Lo decidió en el mismo momento que él llevó la copa de vino a sus labios y ella deseó ser ese líquido oscuro que él saboreaba con deleite. Deseó desesperadamente emborrachar sus sentidos y beber de él, de su cuerpo y de su piel.
Su mirada traspasó su carne, la luz se transformó en sus manos acariciando su piel sedienta, la noche se volvió cómplice del deseo permitiéndole al menos por esa vez llenar el alma de suspiros, mostrar sin pudores su deseo, amar una y otra vez jadeante, febril, apasionada a aquel hombre que no estaba destinado a estar en su futuro.

Escondites

La noche esconde secretos milenarios. La luna los descubre en el pliegue de tus labios. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Dudas

Cómo sentir de pronto lo que te estalla en la mirada
el corazón desbocado, el pulso acelerado
la mente en blanco y el corazón en rojo
sensaciones, imágenes, sinrazones...
Cómo sentir de pronto lo que no debería sentir
creer en las palabras que se dicen en un instante
y sangrar con los puñales que se clavan cuando te arrepientes
creer, sentir, sentir, creer, caer...
Cómo sentir de pronto que es a mi a quien hablas
si te empeñaste en cerrarme hasta mi propio entendimiento
como evitar morirme o revivir en cada letra
si no puedo confundirme. Si tengo vetado el tener sueños.
Cómo sentir. Cómo creer. Cómo esperar.
Cómo saber lo que quisiste decir si hace tanto tiempo que no me dices nada.
Cómo sentir cuando nada es eterno, cuando todo es alterable
Todo, menos este vacío en mis entrañas. Y este frio eterno sin tus manos.